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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://erotikakarenc.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>EROTIKA. RELATOS Y PENSAMIENTOS</title><description>Desde hoy, aqu&#xED; dej&#xF3; mis relatos er&#xF3;ticos para aquellos que les guste leer. Espero que os gusten y d&#xE9;jeis comentarios, por favor</description><link>https://erotikakarenc.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>El diablo viste de mujer</title><link>https://erotikakarenc.blogia.com/2009/032301-el-diablo-viste-de-mujer.php</link><guid isPermaLink="true">https://erotikakarenc.blogia.com/2009/032301-el-diablo-viste-de-mujer.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify">Sus claros ojos azules me miran desde all&aacute; abajo, mientras ella, de rodillas frente a m&iacute; sexo erecto, lo toma entre sus manos, lo observa, lo acaricia y todo mi cuerpo vibra. Parece un &aacute;ngel venerando a Jes&uacute;s. Soy consciente de que esto no deber&iacute;a estar pasando, pero esta mujer es como un diablo. Cuando me mira con sus intensos ojos azules s&oacute;lo deseo esto, poseerla, hacerla m&iacute;a y ahora est&aacute; a punto de suceder. Sus senos est&aacute;n fuera de la blusa, por que yo se los he sacado hace un rato, e indecentemente me los muestra; veo como se mueven arriba y abajo al comp&aacute;s de su respiraci&oacute;n. Son tan hermosos, blancos, lechosos, suaves. No negar&eacute; que parte de la culpa de que esto est&eacute; sucediendo es m&iacute;a, sobretodo porque deb&iacute;a de haberme negado desde un principio, pero no he podido evitarlo, aunque lo he intentado, no he podido. Sus ojos azules, su voz suave, su cuerpo lleno de curvas, sus movimientos sensuales, me han embrujado y me han llevado a esta situaci&oacute;n, me han obligado a acariciarla, a desnudar sus senos, a masajear su sexo h&uacute;medo, a empujar su boca hac&iacute;a mi sexo desnudo. Y ahora, su boca est&aacute; lamiendo el tronco de mi sexo, siento su h&uacute;meda lengua paseando por &eacute;l de arriba abajo; y mirando al cielo gimo mientras pido perd&oacute;n a Dios por este sacrilegio. Su c&aacute;lida boca apresa suavemente mi glande y lo chupetea, un espasmo sacude todo mi cuerpo, tengo que apoyarme en la mesa que tengo tras de m&iacute; para no caer. Sus manos acarician suavemente mis huevos y temo que toda esa cadena de caricias desencadene un potente orgasmo, pues hace mucho que no me desahogo.</p><p align="justify">En un momento de lucidez, trato de apartarla, pero parece dispuesta a terminar el trabajo. Sigue lamiendo y chupeteando mi tronco, llega a los huevos y tambi&eacute;n los lame, se mete uno en la boca y yo suspiro, luego hace lo mismo con el otro y lo chupa, estoy a punto de explotar, lo siento, por eso enredo mi mano en su cabeza, trato de enchufarle otra vez mi miembro en su dulce boquita, cayendo en las garras del demonio que la posee, y empujo para que chupe. Ella lo hace con verdadera veneraci&oacute;n, con esmero y siento como en mi cuerpo explota el orgasmo haciendo que todo mi ser se tens&eacute;, y mi sexo expulse el ansiado n&eacute;ctar que ella traga con hambre. Cuando dejo de convulsionarme siento mis piernas flaquear y me dejo caer al suelo frente a ella, que parece feliz. Me sonr&iacute;e, coge mi cara entre sus manos y me estepa un apasionado beso en los labios haci&eacute;ndome sentir el sabor de mi sexo. Cuando nos separamos le susurro, algo asustado:</p><p align="justify">Esto no deber&iacute;a haber pasado, &Aacute;ngela.</p><p align="justify">Ella posa su dedo en mis labios.</p><p align="justify">Lo s&eacute;, pero ha pasado y t&uacute; lo deseabas tanto o m&aacute;s que yo.</p><p align="justify">Se levanta y se coloca bien las tetas dentro de la blusa, mientras me dice con tono jocoso:</p><p align="justify">Lev&aacute;ntese, padre Dami&aacute;n que si alguien le descubre de esta guisa pondr&aacute; el grito en el cielo &ndash; y me mira con piller&iacute;a.</p><p align="justify">Sus curvas me embrujan, de nuevo el pensamiento de foll&aacute;rmela sobre la mesa pasa por mi cabeza, pero trato de quit&aacute;rmelo inmediatamente, aunque su endiablada figura me llama y me tienta&hellip;</p><p align="justify">Erotikakarenc <img src="https://erotikakarenc.blogia.com/upload/externo-3b820300359797899985d258d8bc191a.png" border="0" width="86" height="28" /><span style="font-size: xx-small; color: #7f7f7f; font-family: Verdana;">Texto de la licencia</span></p>]]></description><pubDate>Mon, 23 Mar 2009 16:52:00 +0000</pubDate></item><item><title>ATADA</title><link>https://erotikakarenc.blogia.com/2009/012801-atada.php</link><guid isPermaLink="true">https://erotikakarenc.blogia.com/2009/012801-atada.php</guid><description><![CDATA[<div class="relato" id="relato" style="font-size: 12px;"><p align="justify"><strong></strong></p><p align="justify">- Cari&ntilde;o, ya estoy en casa &ndash; o&iacute; su voz desde la habitaci&oacute;n y eso me despert&oacute; un poco.</p><p align="justify">Me dol&iacute;an los brazos, que segu&iacute;an suspendidos de las cadenas, tambi&eacute;n me dol&iacute;an las piernas, en realidad me dol&iacute;a todo el cuerpo, ya que llevaba unas cinco horas all&iacute; colgada, desnuda y con los ojos vendados. O&iacute; sus pasos acerc&aacute;ndose a la habitaci&oacute;n, y luego la puerta se abri&eacute;ndose y a &eacute;l que segu&iacute;a acerc&aacute;ndose a m&iacute;. Pod&iacute;a imaginar su cara de satisfacci&oacute;n y deseo al verme en aquella postura, indefensa ante &eacute;l y ante cualquier y eso me excit&oacute; a&uacute;n m&aacute;s de lo que ya estaba.</p><p align="justify">- Vaya, veo que has disfrutado con tu juguetito.</p><p align="justify">Entre mis piernas a&uacute;n segu&iacute;a en marcha el vibrador que hab&iacute;a dejado &eacute;l colocado antes de irse, se mov&iacute;a a baja potencia, pero la suficiente para hacerme estremecer y haber llenado mi entrepierna de jugos que descend&iacute;an por mi piel hasta mis rodillas.</p><p align="justify">- Cari&ntilde;o he tra&iacute;do a un invitado &ndash; dijo Cristi&aacute;n - &iquest;Te acuerdas del chico del quinto? &iquest;El que nos observaba el otro d&iacute;a mientras foll&aacute;bamos en la terraza?</p><p align="justify">Afirm&eacute; con la cabeza, pues el placer que sent&iacute;a no me dejaba responder ya que no pod&iacute;a dejar de jadear, mientras recordaba como aquel muchacho de unos 18 a&ntilde;os nos hab&iacute;a estado observando dos tardes atr&aacute;s, cuando Cristian y yo, foll&aacute;bamos en la terraza. La escena que el muchacho debi&oacute; ver, seguramente fue atrayente, excitante y fuera de lo normal, yo asomada a la baranda, con las tetas colgando, la mu&ntilde;ecas atadas a la espalda, Cristi&aacute;n detr&aacute;s de m&iacute;, sujetando por las caderas y arremetiendo con fuerza mientras tiraba de mi pelo, excitado como nunca. Seguro que desde esa tarde, cada noche sue&ntilde;a con ser &eacute;l el que me folla de esa manera.</p><p align="justify">- Dime preciosa &iquest;Cu&aacute;ntas veces te has corrido mientras esperabas a que volviera?</p><p align="justify">Trat&eacute; de serenarme, respir&eacute; hondo y respond&iacute;:</p><p align="justify">- D&hellip;Dos.</p><p align="justify">El chico joven que Cristi&aacute;n hab&iacute;a tra&iacute;do permanec&iacute;a en silencio, s&oacute;lo se o&iacute;a su respiraci&oacute;n, supongo que la situaci&oacute;n lo ten&iacute;a un poco sorprendido. Verme all&iacute; extasiada, desnuda y atada a las cadenas que pend&iacute;an del techo, con un arn&eacute;s entre las piernas, deb&iacute;a ser una imagen impactante para un joven de unos 18 a&ntilde;os.</p><p align="justify">- Bien, pues ahora vas a disfrutar de una joven verga de verdad, &iquest;est&aacute;s dispuesta?</p><p align="justify">- Claro, sabes que s&iacute;, que har&eacute; todo lo que me pidas &ndash; respond&iacute; nerviosa y sumisa.</p><p align="justify">Aunque Cristian sab&iacute;a de sobras que har&iacute;a y me dejar&iacute;a hacer cualquier cosa. No ten&iacute;a otra opci&oacute;n. Con &eacute;l nunca la hab&iacute;a.</p><p align="justify">- Bien, me encanta que seas tan puta, lo sabes &iquest;verdad? &ndash; a&ntilde;adi&oacute; acerc&aacute;ndose a m&iacute; y pellizc&aacute;ndome un pez&oacute;n, lo que me hizo gritar con cierta intensidad. &ndash; Vamos a quitarte esto ya &ndash; dijo desabrochando el arn&eacute;s y sacando el vibrador de su refugio &ndash; y a ponerte m&aacute;s c&oacute;moda &ndash; a&ntilde;adi&oacute;, soltando mis manos esposadas de la cadena &ndash; y ya sabes ponte sobre la mesa con ese culito bien en pompa para que nuestro amigo pueda follarte.</p><p align="justify">Obedec&iacute;, caminando con cierta dificultad los tres pasos que me separaban de la mesa que hab&iacute;a a mi derecha. Una mesa de escritorio que s&oacute;lo us&aacute;bamos para eso, para que Cristi&aacute;n me follara a su antojo tras cada sesi&oacute;n de sado a la que me somet&iacute;a en aquella habitaci&oacute;n. Me inclin&eacute; sobre la mesa y mostrando mi culo y mi sexo esper&eacute;. Segu&iacute;a con la venda en los ojos y no pod&iacute;a ver nada, s&oacute;lo escuchar, sentir e imaginar. Cristi&aacute;n le indic&oacute; al joven:</p><p align="justify">- Venga, es toda para ti.</p><p align="justify">Yo esperaba ansiosa a que el joven se acercara y no tard&oacute; en hacerlo. Sent&iacute; sus manos sobre mis caderas y su pene chocando ansioso contra mi vulva h&uacute;meda y deseosa de sentirle, lo gui&oacute; con gran perfecci&oacute;n y me penetr&oacute; de una sola embestida haci&eacute;ndome gemir. El muchacho empez&oacute; a acometer sujet&aacute;ndome por las caderas y haciendo que mi cuerpo se balanceara adelante y atr&aacute;s mientras yo me apoyaba en la mesa. Enseguida empec&eacute; a sentir el placer de sus arremetidas, sent&iacute;a sus huevos chocando con mis labios vaginales, su pene entrando y saliendo, rozando las paredes de mi ardiente sexy y eso me enardec&iacute;a m&aacute;s. El chico me embest&iacute;a sin parar, acelerando sus movimientos volvi&eacute;ndome loca de placer mientras o&iacute;a como Cristi&aacute;n se mov&iacute;a por la habitaci&oacute;n, seguramente filmando la escena, ya que le gustaba hacerlo y luego mirar las cintas. Ten&iacute;a alma de vouyer.</p><p align="justify">En cada arremetida sent&iacute;a como mis senos se balanceaban produci&eacute;ndome a&uacute;n m&aacute;s placer. El joven tambi&eacute;n disfrutaba de aquel momento y gem&iacute;a gozando de mi sexo, su verga se hinchaba dentro de m&iacute; haciendo que mi excitaci&oacute;n se elevara m&aacute;s y m&aacute;s. El chico aceler&oacute; m&aacute;s sus movimientos y finalmente se corri&oacute; llenando mi sexo con su caliente semen aunque sin conseguir que yo me corriera. Luego se apart&oacute; de m&iacute; fatigado y satisfecho, y yo me qued&eacute; semitendida sobre la mesa, exhausta y jadeante.</p><p align="justify">- Muy bien chaval &ndash; le dijo Cristi&aacute;n &ndash; cuando quieras repetir, s&oacute;lo tienes que dec&iacute;rmelo.</p><p align="justify">O&iacute; ruido, como si el chico se estuviera vistiendo y luego la puerta abri&eacute;ndose y cerr&aacute;ndose, sin duda hab&iacute;a salido de la habitaci&oacute;n. Pens&eacute; que tambi&eacute;n Cristi&aacute;n hab&iacute;a salido para acompa&ntilde;arle hasta la puerta, pero el tacto de sus dedos sobre mi h&uacute;meda vulva me sac&oacute; de mi error. Luego acerc&oacute; sus manos a la venda y me la quit&oacute;.</p><p align="justify">- &iquest;Te lo has pasado bien? &ndash; Me pregunt&oacute;.</p><p align="justify">- S&iacute;, pero no del todo &ndash; respond&iacute; pues al no haber conseguido el orgasmo a&uacute;n estaba excitada y deseosa de sentir una buena polla que me lo proporcionara.</p><p align="justify">- Bien, entonces, v&iacute;stete de zorra que iremos a dar una vuelta para solucionarlo</p><p align="justify">- Pero&hellip; yo&hellip;- protest&eacute;.</p><p align="justify">- &iexcl;Haz lo que te he dicho! &ndash; Me orden&oacute; con voz firme abandonando la habitaci&oacute;n.</p><p align="justify">Ir a dar una vuelta significaba que ten&iacute;a en mente salir a la calle y hacerlo en un lugar p&uacute;blico, donde cualquiera pod&iacute;a vernos y m&aacute;s a aquellas horas, ya que a&uacute;n no eran las diez de la noche; cosa que yo odiaba y me daba mucha verg&uuml;enza, pero precisamente por eso, &eacute;l me castigaba de aquella manera, porque sab&iacute;a cuando me disgustaba que lo hici&eacute;ramos en un lugar p&uacute;blico a la vista de cualquiera.</p><p align="justify">Como me hab&iacute;a ordenado me puse el traje de zorra, que era un arn&eacute;s con un vibrador y varias cintas de cuero que cruzaban todo mi cuerpo, desde las piernas, hasta mis senos desnudos y recorr&iacute;an la espalda. Luego me puse la gabardina que sol&iacute;a usar en estos casos y sal&iacute; de la habitaci&oacute;n. Carlos ya me estaba esperando en la puerta con las llaves en la mano.</p><p align="justify">- &iquest;Nos vamos? &ndash; Me pregunt&oacute;.</p><p align="justify">Camin&eacute; hacia &eacute;l afirmando con la cabeza, estaba avergonzada, pero tambi&eacute;n excitada, aunque la excitaci&oacute;n era m&aacute;s debida al vibrador que llevaba entre las piernas y que a cada paso entraba y sal&iacute;a de mi ya h&uacute;meda vagina. Salimos a la calle y caminamos un par de manzanas hasta el parque m&aacute;s cercano, eran ya de noche, y gracias a Dios, hab&iacute;a poca gente en la calle, pues el fr&iacute;o oto&ntilde;al ya empezaba a notarse. En el parque s&oacute;lo nos cruzamos con un par de personas que llevaban a sus perros de paseo. Aunque ambos me miraron como si yo fuera una puta, quiz&aacute;s porque era evidente que bajo la gabardina no llevaba demasiada ropa, pues mis piernas desnudas as&iacute; lo evidenciaban. Cristi&aacute;n me hizo caminar hasta un escampado donde no hab&iacute;a nadie, excepto unos cuantos bancos y &aacute;rboles. Nos detuvimos y gir&aacute;ndose hac&iacute;a m&iacute; me indic&oacute;:</p><p align="justify">- Bien, zorrita m&iacute;a, ya puedes quitarte la gabardina y mostrarme ese traje de zorra.</p><p align="justify">- &iquest;Aqu&iacute;? &ndash; Pregunt&eacute; algo avergonzada.</p><p align="justify">- S&iacute;, venga, no te hagas de rogar.</p><p align="justify">Obedec&iacute; y me desabroch&eacute; la gabardina abri&eacute;ndola luego para mostrar mi cuerpo semidesnudo. Me la quit&eacute; despacio, mirando a todas partes y rezando para que no apareciera nadie que pudiera verme desnuda.</p><p align="justify">- Bien &ndash; dijo acerc&aacute;ndose a m&iacute; Cristian y terminando de quit&aacute;rmela &ndash; Ven aqu&iacute; &ndash; me cogi&oacute; del brazo y me llev&oacute; hasta un &aacute;rbol dici&eacute;ndome &ndash; ap&oacute;yate en &eacute;l.</p><p align="justify">Lo hice, como siempre, obediente y d&oacute;cil, me sent&iacute;a abierta a &eacute;l y a cualquiera que pudiera vernos y entonces &eacute;l aprovech&oacute; para desabrochar el arn&eacute;s y quitar el vibrador. Seguidamente, roz&oacute; mis labios untando sus dedos en los jugos que hab&iacute;an salido de mi sexo haci&eacute;ndome estremecer.</p><p align="justify">- Perfecto, como siempre, h&uacute;meda y excitada, como a mi me gusta, que putita eres. Bien, &iquest;Qu&eacute; quieres que haga ahora?</p><p align="justify">Era una pregunta ret&oacute;rica que me hac&iacute;a siempre que hac&iacute;amos un pase&iacute;to de aquellos. Ya que sab&iacute;a de sobras lo que quer&iacute;a, lo que deseaba, lo que mi excitaci&oacute;n y mi sexo ped&iacute;an a gritos.</p><p align="justify">- Follarme &ndash; gem&iacute; excitada, expuesta a &eacute;l, un tanto avergonzada por si se acercaba alguien.</p><p align="justify">O&iacute; como se bajaba la cremallera del pantal&oacute;n y se lo desabrochaba, lo que me enerv&oacute; a&uacute;n m&aacute;s, a pesar de la verg&uuml;enza que aquella situaci&oacute;n me causaba. Luego acerc&oacute; su sexo al m&iacute;o e introdujo el glande. A continuaci&oacute;n me tom&oacute; por las caderas y termin&oacute; de penetrarme, haciendo que toda su verga se hundiera en mi co&ntilde;o. Gem&iacute; agitada, sintiendo como cada cent&iacute;metro de aquel instrumento entraba en m&iacute;. Empez&oacute; el mete-saca haci&eacute;ndome estremecer en cada una de sus embestidas. Primero estas fueron lentas, haci&eacute;ndome notar como su sexo entraba y sal&iacute;a de m&iacute;, luego fue acelerando sus movimientos, tortur&aacute;ndome con sus acometidas, empuj&aacute;ndome hac&iacute;a el tronco del &aacute;rbol sobre el que estaba apoyada.</p><p align="justify">- &iexcl;Qu&eacute; calentito est&aacute; ese conejito follador! &ndash;le encantaba dedicarme aquel tipo de frases que me hac&iacute;an sentir como una puta, un objeto que s&oacute;lo serv&iacute;a para ser follado - A&uacute;n puedo sentir el semen de tu amiguito dentro &ndash; musit&oacute; acerc&aacute;ndose a mi o&iacute;do, mientras yo segu&iacute;a gimiendo.</p><p align="justify">Cristi&aacute;n continu&oacute; arremetiendo, cada vez con m&aacute;s fuerza, cogi&eacute;ndome de mi largo y suelto pelo. Y sigui&oacute; martille&aacute;ndome con su pene, de modo que pod&iacute;a sentir sus huevos chocando contra mi cl&iacute;toris, lo que provoc&oacute; que mi sexo se excitara cada vez m&aacute;s y empezara a sentir el inicio del orgasmo, me hab&iacute;a olvidado ya por completo que est&aacute;bamos en un parque p&uacute;blico y disfrutaba de aquel momento. Tambi&eacute;n &eacute;l se estaba excitando cada vez m&aacute;s, pod&iacute;a sentirlo porque su polla se hinchaba dentro de m&iacute; y su respiraci&oacute;n se hac&iacute;a m&aacute;s jadeante. Hasta que logr&oacute; que me corriera, a la vez que tambi&eacute;n &eacute;l lo hac&iacute;a inund&aacute;ndome con su blanquecina leche. Tras eso me orden&oacute; que le limpiara el pene. As&iacute; que me arrodill&eacute; frente a &eacute;l y lo lam&iacute; y sabore&eacute; dej&aacute;ndolo totalmente limpio. Luego me vest&iacute; poni&eacute;ndome la gabardina y volvimos a casa. Gracias a Dios, nadie nos hab&iacute;a visto.</p><p align="justify">Una vez en la casa me cambi&eacute; de ropa, me vest&iacute; y tras despedirme de Cristian sal&iacute; a la calle. Camin&eacute; las tres manzanas que me separaban del lugar a donde iba, saqu&eacute; las llaves de mi bolso, abr&iacute; y sub&iacute; hasta el piso. Tras entrar salud&eacute;:</p><p align="justify">- Hola cari&ntilde;o.</p><p align="justify">Desde la cocina su voz me respondi&oacute;:</p><p align="justify">- Hola cari&ntilde;o.</p><p align="justify">Tras quitarme el abrigo y dejarlo en la percha junto al bolso, entr&eacute; hasta la cocina.</p><p align="justify">- &iquest;Qu&eacute; tal el trabajo? &ndash; Me pregunt&oacute; Max.</p><p align="justify">- Bien, ya sabes, limpiar por aqu&iacute;, limpiar por all&aacute; &ndash; le respond&iacute;.</p><p align="justify">Luego me acerqu&eacute; a &eacute;l, que estaba preparando la cena, pegu&eacute; mi cuerpo al suyo y le bes&eacute; en la nuca.</p><p align="justify">- No me desconcentres ahora, &iquest;quieres? Por cierto, sigue sin gustarme que trabajes para ese hombre &iquest;c&oacute;mo se llama?</p><p align="justify">- Cristian y no puedo hacer otra cosa, me paga muy bien, ya sabes.</p><p align="justify">- S&iacute;, &iquest;pero es necesario que trabajes hasta tan tarde?</p><p align="justify">Mir&eacute; el reloj eran casi las diez y media.</p><p align="justify">- S&iacute;, cielo, ya sabes que adem&aacute;s de limpiarle el piso debo prepararle la cena. Enti&eacute;ndelo, amor; como tu has dicho me paga muy bien, y tal y como est&aacute;n las cosas no puedo perder ese cliente.</p><p align="justify">- Si, ya s&eacute;, ya&hellip; - acept&oacute; finalmente con cierto descontento.</p><p align="justify">- Me voy a dar una ducha mientras terminas de hacer la cena &ndash; le dije.</p><p align="justify">- Bien, vale.</p><p align="justify">Me fui desnudando por el pasillo, llegu&eacute; al ba&ntilde;o, llen&eacute; la ba&ntilde;era de agua caliente y me sumerg&iacute; en ella, mientras pensaba que si hac&iacute;a aquello era por el dinero, porque Cristi&aacute;n me pagaba muy bien y con eso de que cada dos por tres nos sub&iacute;an la hipoteca&hellip;</p><p align="justify">&nbsp;</p><p align="justify">Erotikakarenc <img src="https://erotikakarenc.blogia.com/upload/externo-3b820300359797899985d258d8bc191a.png" border="0" width="86" height="28" />Texto de la licencia</p></div>]]></description><pubDate>Wed, 28 Jan 2009 16:25:00 +0000</pubDate></item><item><title>ALGO DIFERENTE</title><link>https://erotikakarenc.blogia.com/2009/011301-algo-diferente.php</link><guid isPermaLink="true">https://erotikakarenc.blogia.com/2009/011301-algo-diferente.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify">La observo mientras fuma frente a la ventana. No es que sea una chica especial, quiero decir que no es nada del otro mundo, no es muy guapa, pero tampoco es fea. No es alta, pero tampoco es baja, es una chica normal como cualquier otra, pero yo tampoco soy nada del otro mundo, tambi&eacute;n soy normal, bastante normal. Pero que importa como seamos si lo importante es lo que pas&oacute;. Lo importante es que aquella noche no s&eacute; como, terminamos haciendo algo que jam&aacute;s pens&eacute; que ella y yo acabar&iacute;amos haciendo, algo diferente a todo lo que hab&iacute;amos hecho antes con otras parejas. Ni siquiera recuerdo el momento en que me fij&eacute; en ella y empec&eacute; a verla como algo m&aacute;s que una simple amiga.</p><p align="justify">Pero la cuesti&oacute;n es que acabamos en esta habitaci&oacute;n, y... ni siquiera s&eacute; por donde empezar. Yo jam&aacute;s hab&iacute;a hecho algo como aquello, y menos con alguien como ella. No s&eacute; como surgi&oacute; todo, creo que me dej&eacute; llevar, ambos nos dejamos llevar. Primero cuando ella me sac&oacute; a bailar, la segu&iacute; y me dej&eacute; llevar por ella; luego, al sentir su cuerpo pegado al m&iacute;o, y ese calor intenso que me transmit&iacute;a, tambi&eacute;n me abandon&eacute; a ella y finalmente, cuando me pidi&oacute; que nos fu&eacute;ramos a un lugar m&aacute;s tranquilo tambi&eacute;n me dej&eacute; llevar. Por eso me llev&oacute; hasta esta habitaci&oacute;n (su habitaci&oacute;n) y yo me dej&eacute;. Sab&iacute;a que a ella le gustaban aquel tipo de numeritos, porque ella misma me lo hab&iacute;a contado alguna noche de confesiones a la luz de las velas; y me dej&eacute; hacer, me dej&eacute; llevar por ella. Entramos en la habitaci&oacute;n y tras cerrar la puerta, me acorral&oacute; contra esta y me bes&oacute; con pasi&oacute;n. Sus labios rozaron los m&iacute;os y el resto del mundo desapareci&oacute; para m&iacute;, trat&eacute; de concentrarme s&oacute;lo en ella, en sus labios dulces, en sus manos que empezaban a quitarme la camiseta. Mis manos se deslizaron hasta sus hinchados senos que acarici&eacute; muy suavemente por encima de la semitransparente blusa que llevaba.</p><p align="justify">Cuando nos separamos y pude observar la habitaci&oacute;n, me qued&eacute; de una pieza. Aquello era demasiado para m&iacute;. Hab&iacute;a una silla en el centro, con correas en los reposabrazos y en la parte baja de la silla, a la altura de los tobillos. En un rinc&oacute;n junto a la ventana hab&iacute;a una cama de matrimonio, y justo debajo de esta, a los pies una mesa llena de vibradores, consoladores, esposas, arneses, etc. Gabriela se acerc&oacute; a la silla, acarici&oacute; uno de los reposabrazos muy suavemente con su mano izquierda y poni&eacute;ndose detr&aacute;s de esta, me mir&oacute; fijamente a los ojos y me dijo:</p><p align="justify">- Anda, si&eacute;ntate.</p><p align="justify">Le mir&eacute; expectante y nerviosa, mientras me acercaba y sus ojos me miraban con picard&iacute;a. Me sent&eacute; en la silla mientras nuestras mirada segu&iacute;an fijas la una en la otra, como si quisieran escudri&ntilde;ar los pensamientos del contrario. Intu&iacute;a lo que iba a pasar y en otras circunstancias lo hubiera rechazado, pero aquella mujer, con sus intensos ojos verdes, me atra&iacute;a enormemente y por eso le obedec&iacute;. Nada en aquel momento me hubiera podido convencer de lo contrario, deseaba obedecerla, seguir su juego y jugarlo con ella. Tras sentarme, Gabriela se puso frente a m&iacute;, acerc&oacute; su boca a la m&iacute;a y volvi&oacute; a besarme; sus labios me supieron a miel, haci&eacute;ndome estremecer de deseo, luego sent&iacute; como descend&iacute;an por mi torso desnudo, hasta mi pez&oacute;n, que atrap&oacute; entre sus dientes y lo mordisque&oacute; levemente. Sent&iacute; como mi cuerpo se estremec&iacute;a con el contacto de sus dientes sobre mi piel y gem&iacute; cerrando los ojos. Sigui&oacute; descendiendo, lamiendo mi piel con su lengua, hasta que arrodill&aacute;ndose frente a m&iacute;, lleg&oacute; a los pantalones. Desabroch&oacute; el cintur&oacute;n, mientras su mirada p&iacute;cara, chocaba con la m&iacute;a excitada; estaba guap&iacute;sima con aquella expresi&oacute;n maliciosa y traviesa, con su largo pelo rubio cayendo a un lado. Su cara era todo un poema de rimas perfectas y por primera vez la ve&iacute;a tan hermosa y distinta a otras veces, era como si mis ojos la miraran de otra manera. Me baj&oacute; la cremallera del pantal&oacute;n, y me lo quit&oacute;, mientras yo elevaba el culo para facilitarle el trabajo.</p><p align="justify">Mi cuerpo se qued&oacute; desnudo, ya que casi nunca llevo ropa interior, s&oacute;lo en ocasiones especiales. Gabriela me mir&oacute; con deseo y acerc&oacute; sus dedos a mi sexo y lo toc&oacute; durante unos segundos, los suficientes para hacerme temblar de deseo, pero enseguida me at&oacute; las correas de los reposabrazos y luego las de los tobillos. Me qued&eacute; inm&oacute;vil, esperando que ella actuar&aacute;. Yo la observaba y su cuerpo de curvas perfectas me iba llevando poco a poco al infierno de la pasi&oacute;n. Entonces empez&oacute; a contonearse frente a m&iacute;, quit&aacute;ndose la ropa sensualmente. Se desabroch&oacute; la falda de tubo que llevaba y la dej&oacute; caer al suelo, mientras sus caderas se mov&iacute;an de un lado a otro haci&eacute;ndome desearla m&aacute;s y m&aacute;s. Se desaboton&oacute; la blusa sin dejar de mirarme fijamente a los ojos y movi&eacute;ndose como si bailara al son de una imaginaria m&uacute;sica, se la quit&oacute; y la dej&oacute; caer a un lado con suma delicadeza. Se gir&oacute; de espaldas a m&iacute;, su retaguardia era perfecta, marcada por su columna vertebral y un culito que sobre sal&iacute;a en una curva perfecta que me hac&iacute;a desear llevar mis manos hasta &eacute;l para tocarlo, acariciarlo y amasarlo, pero no pod&iacute;a, las ataduras me lo imped&iacute;an. Acerc&oacute; sus manos al corchete del sujetador y se lo afloj&oacute;, volvi&oacute; a girarse de cara a m&iacute;, sujetando el sost&eacute;n con las manos. Se baj&oacute; un tirante, luego el otro y finalmente, cogi&oacute; el sujetador y me lo tir&oacute; a la cara y antes de que cayera sobre mis piernas pude oler su aroma de mujer. Sus pechos redondos y firmes quedaron libres, y no pude evitar lamer mis labios resecos. Deseaba a aquella mujer como nunca hab&iacute;a deseado a ninguna otra, quer&iacute;a hacerle el amor, hasta que gritara de placer, hacerla m&iacute;a por primera vez, pero las ataduras me imped&iacute;an levantarme de la silla y eso a&uacute;n aumentaba m&aacute;s la sensaci&oacute;n de deseo.</p><p align="justify">Su siguiente movimiento, tan estudiado como los anteriores, fue meter un par de dedos por la goma de las braguitas y dar una vuelta sobre s&iacute; misma, mientras mov&iacute;a su culo como una bailarina mora al son de la danza de los velos. Se qued&oacute; de espaldas a m&iacute;, y muy suavemente se baj&oacute; las braguitas, mostr&aacute;ndome su redondo y hermoso culo desnudo. Yo estaba a mil, cada vez la deseaba m&aacute;s, ansiaba meter mi boca entre aquellos dos cachetes, llevar mi lengua hasta su vulva y lamer, sentir el sabor de su sexo en mi boca y hacerla vibrar. Totalmente desnuda ya, se gir&oacute; hac&iacute;a m&iacute; tap&aacute;ndose el sexo con las manos. Y diciendo:</p><p align="justify">-&iexcl;Tach&aacute;n! - Las apart&oacute;, mostr&aacute;ndome su depilado sexo.</p><p align="justify">Suspir&eacute; sintiendo el deseo quemando en mi entrepierna, y la mir&eacute; fijamente. Era preciosa y s&oacute;lo quer&iacute;a que se acercara a m&iacute; y me acariciara o me hiciera algo, cualquier cosa, quer&iacute;a sentir su piel pegada a la m&iacute;a y su aliento junto al m&iacute;o. Como si leyera mis pensamientos se acerc&oacute;, acarici&oacute; mis rodillas, se postr&oacute; frente a m&iacute; y sus manos ascendieron por mis muslos hasta llegar a mi sexo que empez&oacute; a acariciar y manosear mientras mi cuerpo se ergu&iacute;a, se daba a ella, se dejaba hacer. El deseo por ella era cada vez m&aacute;s fuerte, a pesar de que para m&iacute; aquello era algo incomprensible, jam&aacute;s hab&iacute;a sentido tanto deseo por ninguna otra mujer. Sent&iacute; su boca sobre mi sexo, su lengua lami&eacute;ndolo y un estremecimiento cruz&oacute; mi cuerpo. Me sent&eacute; al borde de la silla, con las piernas abiertas, para acercar mi sexo a su boca y facilitarle el acceso. Sus labios calientes sobre mi ardiente sexo, me hac&iacute;an estremecer y estuve a punto de correrme, pero ella muy sabiamente, se apart&oacute; cuando oy&oacute; como mis gemidos se aceleraban y mi cuerpo se convulsionaba violentamente. Me desabroch&oacute; las ataduras y me dijo:</p><p align="justify">- Ven, mejor vamos a la cama.</p><p align="justify">Una vez m&aacute;s la obedec&iacute; y la segu&iacute;. Hubiera ido al mism&iacute;simo infierno por ella y m&aacute;s en aquel momento. Se tendi&oacute; sobre la cama, y se acarici&oacute; el cuerpo de arriba a abajo de un modo lascivo, como si quisiera atraerme hac&iacute;a ella.</p><p align="justify">- Anda, dame placer, cari&ntilde;o - me dijo.</p><p align="justify">Me puse sobre ella sintiendo su piel ardiente y desnuda pegada a la m&iacute;a, me sent&iacute;a en la gloria. Luego la bes&eacute; en los labios y fui descendiendo despacio, beso a beso, desde su boca, por su cuello, su hombro, hasta su pecho, en el que me entretuve chupeteando y lamiendo su pez&oacute;n, mientras con mis mano lo estrujaba suavemente, tratando de mimarlo. Lo sabore&eacute; y lam&iacute;, como si fuera un ni&ntilde;o peque&ntilde;o tratando de sacarle todo el jugo. Ella gem&iacute;a y se retorc&iacute;a de placer, vi como su piel se erizaba; estaba preciosa y me emocionaba pensar que todo aquel placer se lo proporcionaba yo. Continu&eacute; el camino descendente hac&iacute;a su ombligo y met&iacute; en &eacute;l mi h&uacute;meda lengua, Gabriela volvi&oacute; a retorcerse de placer, y yo segu&iacute; lamiendo, separando sus piernas, hasta llegar a su cl&iacute;toris. Lo busqu&eacute; con la lengua y empec&eacute; a lamerlo suavemente, rodeando el m&aacute;gico bot&oacute;n. Gabriela empez&oacute; a gemir, sus gritos llenaban la habitaci&oacute;n de &eacute;xtasis, mientras yo segu&iacute;a lamiendo, descend&iacute;a con mi lengua hasta su vagina y la introduc&iacute;a sintiendo el gusto meloso de su sexo en mi boca, un delicioso sabor que sent&iacute;a por primera vez en mi vida, lo que hac&iacute;a que me pusiera a mil y deseara m&aacute;s y m&aacute;s cada vez. Volv&iacute; a lamer su cl&iacute;toris, mientras introduc&iacute;a un par de dedos en su vagina y empezaba a moverlos dentro y fuera como si fueran un peque&ntilde;o pene. Gabriela aument&oacute; el ritmo de sus gemidos, mientras su culito golpeaba el colch&oacute;n con cada embate de mis dedos hac&iacute;a el interior de su vagina. Empec&eacute; a explorar su punto g y a acariciarlo suavemente, intensificando el roce cada vez m&aacute;s, hasta que Gabriela se corri&oacute; entre gritos y gemidos de placer. Cuando dej&oacute; de convulsionarse se acerc&oacute; a m&iacute;, y me dio un beso en la boca dici&eacute;ndome:</p><p align="justify">- Ahora te toca disfrutar a ti, querida.</p><p align="justify">- S&iacute;, quiero que me folles con uno de esos arneses - le indiqu&eacute; se&ntilde;al&aacute;ndole la mesa.</p><p align="justify">- Para ser tu primera vez con una mujer tienes muy claro lo que quieres &iquest;no, querida?.</p><p align="justify">La mir&eacute; con ojos traviesos sin responderle. Ambas sab&iacute;amos lo que quer&iacute;amos y lo que deb&iacute;amos darnos en ese momento. Por eso aquel encuentro era algo diferente a lo que hab&iacute;amos hecho antes, porque para ambas era la primera vez que est&aacute;bamos con otra mujer.</p><p align="justify">ErotikaKarenc (Autora Tr de Tr) <a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/legalcode.es/t_blank"><img src="https://erotikakarenc.blogia.com/upload/externo-3b820300359797899985d258d8bc191a.png" border="0" width="86" height="28" /><span>Texto de la licencia</span></a></p>]]></description><pubDate>Tue, 13 Jan 2009 22:19:00 +0000</pubDate></item><item><title>A 500 KM DE TI, CONTIGO</title><link>https://erotikakarenc.blogia.com/2008/122401-a-500-km-de-ti-contigo.php</link><guid isPermaLink="true">https://erotikakarenc.blogia.com/2008/122401-a-500-km-de-ti-contigo.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify">Despierto cuando los primeros rayos de sol entran por mi ventana. Me revuelvo en la cama y empiezo a sentir un calor subiendo por mi cuerpo desde mi sexo, el deseo crece poco a poco, sobre todo cuando pienso en ti y te imagino a 500 Km. de aqu&iacute;, en otra cama, s&oacute;lo como yo, con los primeros rayos de sol entrando por tu persiana, t&uacute; tambi&eacute;n sientes ese deseo al imaginarme desnuda y dese&aacute;ndote.</p><p align="justify">Mis manos se pierden en busca de mi sexo, adentro un dedo en los pliegues que envuelven mi cl&iacute;toris y empiezo a masajearlo suavemente. Cierro los ojos y te imagino, mi sexo empieza humedecerse.</p><p align="justify">Tu mano tambi&eacute;n se pierde en tu entrepierna erecta. Imaginarme desnuda, entre tus piernas y con mi boca apunto de atacar ese manjar, ha sido el desencadenante. Varios kil&oacute;metros nos separan f&iacute;sicamente, pero nuestros cuerpos est&aacute;n unidos en nuestra mente, imagin&aacute;ndonos desnudos en una cama, pegados, besando la piel del otro, sinti&eacute;ndonos.</p><p align="justify">Tu cuerpo se agita al ritmo de tu mano que se mueve cadenciosa sobre tu erecto falo, y el m&iacute;o lo hace al ritmo de la m&iacute;a, hundida entre los pliegues de mi vulva, gimo. Pienso que es tu mano la que est&aacute; acariciando mi cl&iacute;toris, que es tu dedo el que lo masajea delicadamente y hace que todo mi cuerpo se estremezca, que mi piel se erice y que mi garganta jadee.</p><p align="justify">T&uacute; imaginas que es mi boca la que atrapa tu verga, que sube desde la base al glande y desciende luego hasta la base de nuevo, que chupo todo el glande y lo saboreo, lamiendo las gotitas que salen de l&iacute;quido preseminal. Mi cara de vicio te hace desear m&aacute;s y aceleras el ritmo de tu mano.</p><p align="justify">Yo tambi&eacute;n me siento en el cielo, imaginando como ahora es tu miembro el que me penetra, me invade cuando te colocas tras de m&iacute;. Por eso dos de mis dedos se hunden en mi vagina, y se mueven dentro y fuera, dentro y fuera. Mis gemidos aumentan y empiezo a imaginar que me susurras:</p><p align="justify">- Te gusta como te follo &iquest;eh, zorrita?</p><p align="justify">- S&iacute;, cabr&oacute;n &ndash; musito.</p><p align="justify">Sentir esas palabras en mi o&iacute;do han hecho subir m&aacute;s la temperatura de mi cuerpo. Aprietas con fuerza tu mano contra tu sexo, empujas y empujas, imaginando que empujas hac&iacute;a mi vagina, penetr&aacute;ndome, meti&eacute;ndote en m&iacute; profundamente. Gimo, gimes y a pesar de la distancia, la uni&oacute;n se hace m&aacute;s fuerte cada vez. Te siento entrando y saliendo de m&iacute;, sudo extasiada, gimo y mis gemidos aumentan al ritmo de los tuyos.</p><p align="justify">Mis dedos siguen penetr&aacute;ndome al ritmo de tus embestidas, mientras tu mano se mueve al ritmo de las m&iacute;as y poco a poco el orgasmo va naciendo, y en un &eacute;xtasis demoledor alcanzo el orgasmo, a quinientos kil&oacute;metros de aqu&iacute; t&uacute; tambi&eacute;n te corres imagin&aacute;ndome satisfecha de ti. Nos abrazamos invisiblemente, nos besamos y mirando a mi alrededor me veo otra vez sola en mi habitaci&oacute;n, desnuda sobre mi cama, pensando en ti. Sonr&iacute;o por el maravilloso momento que acabas de darme. T&uacute; tambi&eacute;n sigues all&iacute;, sobre tu cama, desnudo. Sonr&iacute;es y piensas que ha sido uno de tus mejores orgasmos y que ojala hubiera estado ah&iacute;. Miras el reloj, y piensas que quiz&aacute;s este despierta, entonces coges el tel&eacute;fono.</p><p align="justify">Oigo el ring del aparato y lo cojo:</p><p align="justify">&nbsp;- Diga.</p><p align="justify">&nbsp;- Hola Princesa.</p><p align="justify">&nbsp;- Hola &iquest;Qu&eacute; tal? &iquest;Qu&eacute; haces? &ndash; Te pregunto.</p><p align="justify">&nbsp;- Pensaba en ti y he decidido llamarte.</p><p align="justify">- Yo tambi&eacute;n pensaba en ti</p><p align="justify">- &iquest;Y qu&eacute; pensabas? &ndash; me preguntas curioso.</p><p align="justify">- En el orgasmo tan maravilloso que me has dado hace unos minutos.</p><p align="justify">- &iexcl;Uhm, es agradable saber que pensabas en m&iacute; en ese momento, yo tambi&eacute;n lo he hecho! &ndash; Me confiesas</p><p align="justify">- &iquest;De ver&aacute;s?</p><p><span><p align="justify">- S&iacute;.</p><p align="justify">Sonr&iacute;o, me siento feliz por saber que hemos compartido la misma fantas&iacute;a y te digo:</p><p align="justify">- Te quiero,</p><p align="justify">- Yo tambi&eacute;n te quiero, Princesa.</p><p align="justify">- &iexcl;Qu&eacute; l&aacute;stima que estemos tan lejos! &ndash; Me lamento.</p><p align="justify">- No digas eso, preciosa, ya has visto que a veces, estamos juntos, m&aacute;s de lo que parece.</p><p align="justify">- S&iacute;, te quiero &ndash; repito.</p><p align="justify">&nbsp;</p></span></p><p align="justify">Erotikakarenc (Autora TR de TR) <img src="https://erotikakarenc.blogia.com/upload/externo-3b820300359797899985d258d8bc191a.png" border="0" width="86" height="28" />Texto de la licencia.</p>]]></description><pubDate>Wed, 24 Dec 2008 16:39:00 +0000</pubDate></item><item><title>TRAICI&#xD3;N</title><link>https://erotikakarenc.blogia.com/2008/110901-traicion.php</link><guid isPermaLink="true">https://erotikakarenc.blogia.com/2008/110901-traicion.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify">Jam&aacute;s cre&iacute; que pudiera sucederme algo as&iacute; y a&uacute;n ahora, despu&eacute;s de seis meses de intenso amor y apasionados encuentros entre V&iacute;ctor y yo no puedo creerme que me haya sucedido a m&iacute;. Siempre pens&eacute; que estas cosas s&oacute;lo pasaban en las pel&iacute;culas, que la vida real era m&aacute;s dura y que&hellip; no s&eacute;, s&oacute;lo s&eacute; que le amo a pesar de las circunstancias que nos rodean, a pesar de que yo est&eacute; casada con Juli&aacute;n, a pesar de que su mujer sea mi hermana Judith.</p><p align="justify">Todo empez&oacute;, como ya he dicho, hace seis meses. V&iacute;ctor me llam&oacute; una tarde; dos d&iacute;as antes del cumplea&ntilde;os de mi hermana. Quer&iacute;a prepararle una cena especial, los cuatro solos. Me dijo, que por supuesto, &eacute;l me ayudar&iacute;a a prepararlo todo, y sobre todo el postre, ya que &eacute;l era pastelero. Quedamos el d&iacute;a antes de la cena para ir a comprar lo que utilizar&iacute;amos, fue una compra divertida, ya que V&iacute;ctor es muy bromista y socarr&oacute;n.</p><p align="justify">Debo decir, adem&aacute;s, que V&iacute;ctor es un hombre bastante atractivo, y como la mayor&iacute;a de mujeres que le conocen, no puedo negar que desde el momento en que lo conoc&iacute;, hace seis a&ntilde;os, me sent&iacute; atra&iacute;da por &eacute;l; y esa atracci&oacute;n aument&oacute; cuando Judith empez&oacute; a contarme como era V&iacute;ctor en la cama. A trav&eacute;s de ella supe que V&iacute;ctor ten&iacute;a un buen aparato, que le gustaba hacer el amor suavemente, e innovando en cada encuentro, haciendo de este algo especial. No le gustaba hacerlo siempre en la misma posici&oacute;n sino ir cambiando a medida que el momento se calentaba m&aacute;s y m&aacute;s. Y claro, a trav&eacute;s de todas esas descripciones creo que me fui enamorando de &eacute;l o por lo menos, mi deseo hac&iacute;a &eacute;l fue creciendo poco a poco, pregunt&aacute;ndome como ser&iacute;a sentirle dentro, estar entre sus brazos y disfrutar de una maravillosa sesi&oacute;n de sexo de esas que mi hermana sol&iacute;a contarme. Y eso, unido al aburrimiento que ten&iacute;a en mi matrimonio, iba acrecentando d&iacute;a a d&iacute;a la atracci&oacute;n que sent&iacute;a hac&iacute;a mi cu&ntilde;ado.</p><p align="justify">Lo peor, o lo mejor de aquel d&iacute;a, fue que justo antes de que V&iacute;ctor y yo nos encontr&aacute;ramos frente al supermercado para comprar, Judith acababa de llamarme para contarme como iban sus cosas y sobre todo como hab&iacute;a sido la apasionante noche que ella y V&iacute;ctor hab&iacute;an pasado. Me cont&oacute; que lo hab&iacute;an hecho, como siempre apasionadamente, y que por primera vez hab&iacute;an practicado el sexo anal. Aquello me puso a cien, sobre todo por la detallada explicaci&oacute;n que mi hermana me hizo de c&oacute;mo hab&iacute;a ido todo.</p><p align="justify">Cuando llegu&eacute; frente al supermercado tem&iacute; que V&iacute;ctor notara lo excitada que estaba, sobre todo porque me pareci&oacute; que se me notaba, ya que ten&iacute;a mucho calor y adem&aacute;s, nada m&aacute;s verle, la imagen de su hermoso cuerpo desnudo y excitado se dibuj&oacute; en mi mente con toda perfecci&oacute;n. Trat&eacute; de quitarme aquella imagen de la cabeza y nos saludamos y entramos en el supermercado. Durante toda la compra, V&iacute;ctor estuvo muy pendiente de m&iacute;, pidi&eacute;ndome consejo sobre lo que m&aacute;s le gustar&iacute;a a Judith, etc. Al terminar de comprar, me acompa&ntilde;o a casa y me ayud&oacute; a subirlo todo. Tras dejarlo todo sobre la mesa de la cocina le pregunt&eacute;:</p><p align="justify">- &iquest;Quieres tomar algo?</p><p align="justify">- Bueno &ndash; acept&oacute;.</p><p align="justify">- &iquest;Una cerveza? &ndash; le ofrec&iacute;.</p><p align="justify">- Vale.</p><p align="justify">Abr&iacute; la nevera, saqu&eacute; una lata y se la tend&iacute;. &Eacute;l la cogi&oacute;, la abri&oacute; y al hacerlo la cerveza sali&oacute; a presi&oacute;n manch&aacute;ndole los pantalones justo en la zona donde quedaba su paquete. Pero yo, instintivamente cog&iacute; un trapo y le empec&eacute; a limpiar, tratando de secar el l&iacute;quido. Not&eacute; como su sexo se pon&iacute;a duro al rozarlo y me puse roja como un tomate. Mir&eacute; a V&iacute;ctor algo avergonzada y &eacute;l me mir&oacute; a m&iacute;, cogi&oacute; el trapo y dijo:</p><p align="justify">- Deja, ya lo hago yo.</p><p align="justify">Ambos est&aacute;bamos nerviosos por al situaci&oacute;n, hab&iacute;a un ambiente extra&ntilde;o entre los dos que hac&iacute;a la circunstancia a&uacute;n m&aacute;s dif&iacute;cil de lo que pudiera parecer.</p><p align="justify">- Lo siento &ndash; me disculp&eacute;.</p><p align="justify">Sent&iacute; como mis mejillas se pon&iacute;an rojas y baj&eacute; mi mirada al suelo sonrojada. V&iacute;ctor me cogi&oacute; por la barbilla haciendo que le mirara directamente a los ojos y me dijo:</p><p align="justify">- No lo sientas, me has excitado s&oacute;lo con un roce y&hellip; eso es algo maravilloso, &iquest;no?</p><p align="justify">Me qued&eacute; estupefacta al o&iacute;r aquellas palabras, pero m&aacute;s sorprendida me qued&eacute; cuando V&iacute;ctor me estrech&oacute; entre sus brazos y me bes&oacute;. Cuando nos separamos yo no sab&iacute;a que hacer y esta vez fue &eacute;l quien me dijo:</p><p align="justify">- Lo siento.</p><p align="justify">- No, yo&hellip; - y no pude reprimir el deseo de besarle, necesitaba hacerlo y no me lo pens&eacute; dos veces.</p><p align="justify">En los siguientes minutos, todo lo que nos rodeaba desapareci&oacute;, s&oacute;lo exist&iacute;amos &eacute;l y yo; y la lujuria, el deseo nos invadieron a ambos. Y empezamos a besarnos, comi&eacute;ndonos la boca, a la vez que nuestras manos exploraban el cuerpo del otro. Las de V&iacute;ctor, acariciaron mi culo, subiendo la falda corta que llevaba. Yo entretanto le desabroch&eacute; el cintur&oacute;n, bajando la cremallera despacio, y met&iacute; la mano en busca de su erecto pene. Deseaba tenerle entre mis piernas, deseaba sentir mi cuerpo lleno de sus besos y sus deseos. Sent&iacute;a mi sexo humedeci&eacute;ndose cada vez m&aacute;s, mientras nuestras bocas se devoraban como si tuvi&eacute;ramos un hambre infinita del otro. V&iacute;ctor meti&oacute; su mano dentro de mis braguitas y busc&oacute; mi sexo que ansioso lo esperaba; mi mano estaba ya acariciando el suyo, movi&eacute;ndolo de arriba abajo. Sent&iacute; como sus dedos se introduc&iacute;an en mi, ya h&uacute;meda, vulva y todo mi cuerpo se estremeci&oacute;. Nuestras respiraciones sonaban cada vez m&aacute;s entrecortadas, se notaba la excitaci&oacute;n que nos envolv&iacute;a a ambos, la lujuria y las ganas de sentirnos, olvid&aacute;ndonos de todo lo dem&aacute;s, de Judith, de Juli&aacute;n, de nuestros respectivos matrimonio&hellip; en aquel momento y lugar s&oacute;lo exist&iacute;amos &eacute;l y yo. V&iacute;ctor me aup&oacute; y me subi&oacute; sobre el m&aacute;rmol de la cocina. Aquello era una locura, una dulce locura, pero ninguno de los dos quer&iacute;a detenerla.</p><p align="justify">Mi cu&ntilde;ado me quit&oacute; las braguitas, mientras sus ojos se fijaban en los m&iacute;os con un aire perverso. Vi como se guardaba las braguitas en su bolsillo y luego abri&eacute;ndome de piernas y sin m&aacute;s pre&aacute;mbulo, hundi&oacute; su boca en mi sexo. Fue una sensaci&oacute;n sublime notar su lengua enred&aacute;ndose en mi cl&iacute;toris. Suspir&eacute; y dej&eacute; que hiciera. Empez&oacute; a lamer, a mover su lengua sinuosa por mi sexo, produci&eacute;ndome un agradable placer, algo que jam&aacute;s hab&iacute;a sentido, ya que hasta ese momento, ning&uacute;n hombre me hab&iacute;a hecho sexo oral. Sentir su lengua h&uacute;meda en mi cl&iacute;toris, su boca chupete&aacute;ndolo, fue algo maravilloso. Todo mi cuerpo vibraba y se estremec&iacute;a a cada caricia de aquella dulce lengua. Empec&eacute; a gemir excitada, sintiendo como un cosquilleo empezaba a nacer en mi sexo, sent&iacute;a que iba a correrme y mis gemidos empezaron a sonar cada vez m&aacute;s fuerte y m&aacute;s seguidos. Hasta que V&iacute;ctor se detuvo ante la evidencia. Me hizo bajar del m&aacute;rmol, nos besamos apasionadamente, mientras yo met&iacute;a la mano entre su cuerpo y el m&iacute;o buscando su sexo, que asomaba por la goma del slip, estaba duro como una piedra y al rozarlo salt&oacute;, vibrando de deseo. Lo saqu&eacute; y lo acarici&eacute; arriba y abajo, pero antes de que pudiera hacer nada m&aacute;s, V&iacute;ctor me hizo dar media vuelta poni&eacute;ndome de espaldas a &eacute;l. Peg&oacute; su cuerpo al m&iacute;o y sent&iacute; como guiaba su sexo hasta el m&iacute;o, luego de un fuerte empuj&oacute;n me penetr&oacute;. Sentir como su polla entraba en m&iacute;, fue a&uacute;n mejor que sentir su lengua en mi cl&iacute;toris, y como mi hermana me hab&iacute;a contado m&aacute;s de una vez, pod&iacute;a sentirme llena con aquel falo dentro de m&iacute;. Me apoy&eacute; sobre el fr&iacute;o m&aacute;rmol de la cocina y V&iacute;ctor tom&aacute;ndome por las caderas empez&oacute; a empujar, primero despacio, y luego acelerando sus movimientos, d&aacute;ndome cada vez con m&aacute;s furia y brusquedad. Aquel ir y venir de su sexo en el m&iacute;o me hac&iacute;a estremecer y gritar de placer, ambos quer&iacute;amos alcanzar el orgasmo y no s&oacute;lo porque lo dese&aacute;ramos sino tambi&eacute;n porque sab&iacute;amos que en cualquier momento pod&iacute;a aparecer mi marido. V&iacute;ctor masajeaba mi culo sin dejar de empujar una y otra vez y sin saber como, quiz&aacute;s por el placer que estaba sintiendo me dej&eacute; ir y en pocos minutos empec&eacute; a sentir como el orgasmo que llegaba. Y mi cu&ntilde;ado tampoco tard&oacute; mucho en descargar toda su leche dentro de m&iacute;. Cuando ambos dejamos de convulsionarnos, nos separamos y nos arreglamos la ropa y entonces al darme cuenta de lo sucedido empec&eacute; a sentirme culpable y&hellip;</p><p align="justify">- V&iacute;ctor, esto no deber&iacute;a haber pasado&hellip; - dije con cierta tristeza.</p><p align="justify">Pensar que estaba traicionando a mi hermana y que su marido y yo hab&iacute;amos tenido un momento tan apasionado y loco me encog&iacute;a el coraz&oacute;n y me dol&iacute;a en el alma.</p><p align="justify">- Lo s&eacute;, pero&hellip; no he podido evitarlo, ambos lo dese&aacute;bamos.</p><p align="justify">- S&iacute;, pero&hellip; mi hermana&hellip; V&iacute;ctor, vete por favor, sal de mi casa.</p><p align="justify">- Pero&hellip; - protest&oacute; &eacute;l, parec&iacute;a querer justificar todo lo que acababa de suceder, cuando no ten&iacute;a justificaci&oacute;n posible para m&iacute;.</p><p align="justify">- Vete, necesito pensar, estar sola, por favor.</p><p align="justify">- Esta bien. Te llamar&eacute;.</p><p align="justify">V&iacute;ctor sali&oacute; de la casa y me qued&eacute; sola. Al mirar a mi alrededor me entraron unas ganas enormes de llorar porque me sent&iacute;a sucia, hab&iacute;a traicionado a mi hermana adem&aacute;s de a mi marido y aquella era la peor de las traiciones.</p><p align="justify">Cuando lleg&oacute; Juli&aacute;n unas horas despu&eacute;s, ni siquiera s&eacute; como fui capaz de disimular como si nada hubiera ocurrido. Me pregunt&oacute; que tal hab&iacute;a ido la compra con V&iacute;ctor.</p><p align="justify">- Bien &ndash; le respond&iacute; recordando lo sucedido en la cocina.</p><p align="justify">- &iquest;Has quedado con &eacute;l para pasado ma&ntilde;ana?</p><p align="justify">- No &ndash; le respond&iacute; &ndash; Ma&ntilde;ana lo llamo.</p><p align="justify">En ese momento me di cuenta, que con toda la pasi&oacute;n y lo convulsionados que ambos est&aacute;bamos despu&eacute;s por lo sucedido no pensamos en quedar para la cena y para preparar toda la fiesta. Lo malo es que no sab&iacute;a como podr&iacute;a enfrentarme de nuevo a V&iacute;ctor sin caer en sus brazos, porque estaba segura de que volver&iacute;a a hacerlo, porque lo deseaba, porque lo que V&iacute;ctor me hab&iacute;a hecho sentir aquella tarde, hac&iacute;a mucho tiempo que no me lo hac&iacute;a sentir nadie y me hab&iacute;a gustado.</p><p align="justify">Al d&iacute;a siguiente, estuve media tarde dudando en si deb&iacute;a llamar a V&iacute;ctor o no, no sab&iacute;a como hacerle frente ni que decirle, pero tenia que hacerlo. As&iacute; que despu&eacute;s de todo el d&iacute;a dudando y ensayando que iba a decirle, finalmente, al salir del trabajo, le llam&eacute;.</p><p align="justify">- &iquest;Diga? &ndash; Nada m&aacute;s o&iacute;r su voz todo mi cuerpo empez&oacute; a temblar.</p><p align="justify">- &iquest;V&iacute;ctor? Soy Helena, es que&hellip; - comenc&eacute; a decir sumamente nerviosa &ndash; &hellip;te llamaba&hellip; para&hellip; quedar ma&ntilde;ana.</p><p align="justify">- S&iacute;. Oye, antes de seguir, siento lo de ayer y te prometo que no volver&aacute; a pasar &ndash; me dijo, aunque por el tono de voz me resultaba dif&iacute;cil creerle.</p><p align="justify">- S&iacute;, vale, pero olvid&eacute;moslo, &iquest;quieres? &ndash; le ped&iacute; yo aunque en realidad, me era dif&iacute;cil olvidarlo.</p><p align="justify">- Esta bien. &iquest;Qu&eacute; tal si quedamos a eso de las siete? &ndash; me sugiri&oacute;.</p><p align="justify">- Vale, a las siete en casa - y sin despedirme colgu&eacute;.</p><p align="justify">Estaba muy nerviosa y estaba segura de que al volver a vernos caer&iacute;a de nuevo en sus garras, era algo inevitable. Por eso para distraer mi mente y quitarme el sentimiento de culpa llam&eacute; a Juli&aacute;n.</p><p align="justify">- Hola, cari&ntilde;o. &iquest;Has salido ya de la oficina? &ndash; Le pregunt&eacute; &ndash; Podr&iacute;a pasarme por ah&iacute; e ir a tomar algo.</p><p align="justify">- No, lo siento, cielo &ndash; me respondi&oacute; &eacute;l &ndash; pero tengo que terminar un informe, seguramente saldr&eacute; tarde.</p><p align="justify">Indudablemente y como casi siempre, aquello era s&oacute;lo una excusa tonta, yo sab&iacute;a de sobras que no ten&iacute;a ning&uacute;n informe que terminar. Y me lo confirm&oacute; el olor a perfume de mujer que se hab&iacute;a quedado impregnado en su ropa cuando lleg&oacute; a casa, casi a las doce de la noche. Yo ya hab&iacute;a cenado y estaba a punto de irme a la cama. Ni siquiera me pidi&oacute; disculpas por llegar tan tarde, as&iacute; que prefer&iacute; pasar de &eacute;l e irme a dormir. Poco a poco nuestro matrimonio se desintegraba, pero no parec&iacute;a importarnos demasiado a ninguno de los dos. Es m&aacute;s, a mi me dol&iacute;a lo sucedido con V&iacute;ctor m&aacute;s por mi hermana Judith que por Juli&aacute;n.</p><p align="justify">Al d&iacute;a siguiente estuve nerviosa todo el d&iacute;a, imaginando una y otra vez que suceder&iacute;a con V&iacute;ctor y como deb&iacute;a reaccionar yo. Lo &uacute;nico que me tranquilizaba era saber que no estar&iacute;amos solos. Pero a la hora de la verdad, nada de lo que hab&iacute;a imaginado y planeado me sirvi&oacute;.</p><p align="justify">Cuando lleg&oacute; a las siete en punto, fui a abrir la puerta y me qued&eacute; paralizada al verle. Estaba guap&iacute;simo, con unos tejanos que le quedaban como un guante, marcando su hermoso culito y una camiseta de manga corta.</p><p align="justify">- Hola preciosa &ndash; me salud&oacute; mostrando su esplendida sonrisa y con un atractivo gesto de seducci&oacute;n.</p><p align="justify">- Hola &ndash; le respond&iacute; sin dejar de mirarle, me hab&iacute;a quedado embobada, quieta, por lo que &eacute;l pregunt&oacute;:</p><p align="justify">- &iquest;Puedo pasar?</p><p align="justify">- &iexcl;Ah, s&iacute;, claro!</p><p align="justify">Entr&oacute; y al hacerlo roz&oacute; disimuladamente mi mano. Pero su contacto aunque leve y casi imperceptible hizo que toda mi piel se erizara. Entramos en la cocina, yo le segu&iacute; como un perrito. Me mor&iacute;a de ganas por besarle, por ser suya otra vez, pero a la vez, dentro de mi cabeza se desataba una batalla entre la raz&oacute;n y el coraz&oacute;n, donde la imagen de mi hermana presid&iacute;a el combate. No pod&iacute;a hacerle eso a mi &uacute;nica hermana, ella lo era casi todo para m&iacute;, formaba parte de mi vida, una parte muy importante y traicionarle de aquella manera, era lo peor que pod&iacute;a hacer.</p><p align="justify">- Bueno, &iquest;por d&oacute;nde empezamos? - Me pregunt&oacute; V&iacute;ctor.</p><p align="justify">- No s&eacute;, yo&hellip; - respond&iacute; insegura &ndash; yo har&eacute; la cena, he pensado en una ensalada y algo de pescado, como te dije el otro d&iacute;a.</p><p align="justify">- Perfecto, yo me encargo del postre &ndash; dijo V&iacute;ctor.</p><p align="justify">V&iacute;ctor me explic&oacute; como har&iacute;a el postre que ten&iacute;a pensado hacer y le saqu&eacute; los cacharros que necesitaba e inmediatamente nos pusimos manos a la obra.</p><p align="justify">Cuando puse el pescado en el horno y ya casi hab&iacute;a terminado de hacerlo todo, mir&eacute; a V&iacute;ctor que estaba amasando los pastelitos que servir&iacute;a de postre; estaba muy atractivo con el delantal que llevaba y una peque&ntilde;a mancha de harina que se le hab&iacute;a quedado pegada en la comisura de los labios. Y esa imagen me llev&oacute; de nuevo al para&iacute;so e hizo discurrir mi imaginaci&oacute;n hasta el punto de imaginarme que &eacute;l y yo&hellip; pero inmediatamente saqu&eacute; aquel pensamiento de mi cabeza y justo en ese instante o&iacute; la puerta que se abr&iacute;a.</p><p align="justify">- &iquest;C&oacute;mo va eso? &ndash; O&iacute; que preguntaba mi marido.</p><p align="justify">- Hola &ndash; dijo la voz de mi hermana y al o&iacute;rla me puse roja como un tomate.</p><p align="justify">Me sent&iacute; avergonzada, tanto que cuando entr&oacute; en la cocina y se acerc&oacute; a m&iacute; para darme un beso no pude mirarle a los ojos ni un solo momento, pero cuando se acerc&oacute; a V&iacute;ctor, tambi&eacute;n vi que &eacute;l se sent&iacute;a inc&oacute;modo. Se besaron tiernamente, y luego mi hermana pregunt&oacute;:</p><p align="justify">- &iquest;Os ayudo en algo?</p><p align="justify">- No, ni hablar &ndash; respondi&oacute; V&iacute;ctor &ndash; Tu eres la homenajeada, as&iacute; que a sentarte al sof&aacute;.</p><p align="justify">- &iquest;Por qu&eacute; no le ense&ntilde;as los muebles nuevos de la terraza? &ndash; Le propuse a mi marido.</p><p align="justify">- Vale &ndash; acept&oacute; este, y cogiendo a Judith de la mano se la llev&oacute;.</p><p align="justify">Cuando ambos hubieron salido de la cocina V&iacute;ctor y yo nos miramos a los ojos y le sonre&iacute;, de nuevo vi la mancha de harina en su cara, que segu&iacute;a justo en el mismo lugar, le sonre&iacute; y le dije:</p><p align="justify">- Tienes una mancha de harina en la cara.</p><p align="justify">-. &iquest;D&oacute;nde? &ndash; Me pregunt&oacute;.</p><p align="justify">- Ah&iacute; &ndash; le se&ntilde;al&eacute;.</p><p align="justify">Hizo adem&aacute;n de limpi&aacute;rsela pero no lo consigui&oacute;.</p><p align="justify">- No, a&uacute;n la tienes &ndash; le avis&eacute; &ndash; espera.</p><p align="justify">Me acerqu&eacute; a &eacute;l y con mis dedos le limpie, de modo que con la yema roc&eacute; sus labios, sus carnosos y hermosos labios que parec&iacute;an llamarme a gritos, pidi&eacute;ndome un beso, y aunque algo dentro de m&iacute; me dec&iacute;a que no deb&iacute;a hacerlo, finalmente lo hice, le bes&eacute;, hund&iacute; mi boca en la suya, busqu&eacute; su lengua con ansia y la roc&eacute;; pegu&eacute; mi cuerpo al suyo, y sent&iacute; el calor de su cuerpo hirviente. El deseo nos quemaba a ambos, pero la raz&oacute;n se impuso a esos deseos cuando sent&iacute; sus manos acariciando mi culo.</p><p align="justify">- No &ndash; dije apart&aacute;ndome de &eacute;l &ndash; no podemos, ellos&hellip;</p><p align="justify">- Ellos est&aacute;n en la terraza y yo me muero por tenerte entre mis brazos otra vez.</p><p align="justify">- V&iacute;ctor, es mi hermana y&hellip;</p><p align="justify">- Lo s&eacute;, pero&hellip;</p><p align="justify">Un nuevo beso abras&oacute; mis labios y ya no pude resistirme m&aacute;s, yo le deseaba tanto como &eacute;l a m&iacute;. Por eso dej&eacute; que sus manos me subieran la falda y se adentraran en mis carnes, todo mi cuerpo se estremeci&oacute;, mi piel se me eriz&oacute; y suspir&eacute; al sentir como su manos amasaban mi culo. Su sexo, a la altura de mi vientre, se hinchaba poco a poco con cada beso y cada caricia que imprim&iacute;a en mi cuerpo. Mi mano se desliz&oacute; hasta ese m&aacute;gico lugar, le baj&eacute; la cremallera del pantal&oacute;n, busqu&eacute; su pene erecto y lo saqu&eacute;, todo con lujuria, rapidez y temor, pues pod&iacute;amos ser descubiertos por nuestros respectivos en cualquier momento, ya que s&oacute;lo unos metros nos separaban de ellos. Eso nos pon&iacute;a en una situaci&oacute;n demasiado comprometida que nos excitaba a&uacute;n m&aacute;s. V&iacute;ctor me sent&oacute; sobre la mesa donde hab&iacute;a estado amansado los pasteles. Apart&oacute; las braguitas y acarici&oacute; mi sexo h&uacute;medo y excitado. Luego, sin m&aacute;s pre&aacute;mbulos, acerc&oacute; su erecto falo a mi vulva y me penetr&oacute;.</p><p align="justify">Sentirle de nuevo fue algo grande y maravilloso, el deseo m&aacute;s esperado y ansiado de las &uacute;ltimas horas. Empez&oacute; a moverse entrando y saliendo en m&iacute;, y yo le abrac&eacute; fuerte, como si quisiera sentirle pegado a m&iacute;, parte de m&iacute;. Nuestros cuerpos acompasaron sus movimientos y en una carrera de pasi&oacute;n se dieron sin l&iacute;mite hasta alcanzar la cima. Ni siquiera gemimos para no ser escuchados, ni descubiertos. Sent&iacute; como su sexo se hund&iacute;a en m&iacute; una y otra vez, una y otra vez, mientras acallaba mis suspiros mordiendo su hombro; el tambi&eacute;n trataba de contener sus gemidos mordiendo mi cuello. Y all&iacute; en aquella cocina fuimos dos animales salvajes buscando el placer, el uno en brazos del otro. Not&eacute; como su sexo se hinchaba dentro de m&iacute;, como apretaba cada vez con m&aacute;s fuerza contra m&iacute; y como mi vagina se contra&iacute;a apresando su polla, hasta que ambos explotamos en un maravilloso orgasmo. Y a pesar de lo peligroso de aquella situaci&oacute;n he de decir que aquel fue el mejor orgasmo de mi vida, todo mi cuerpo tembl&oacute; de pasi&oacute;n, de amor, de locura, al sentirlo.</p><p align="justify">Nos separamos y recompusimos nuestras ropas tratando de que todo volviera a estar en su lugar, como si nada hubiera sucedido. Trat&eacute; de escuchar, pero nada se o&iacute;a, al parecer mi hermana y mi marido a&uacute;n segu&iacute;an en la terraza.</p><p align="justify">Sin decir nada, V&iacute;ctor termin&oacute; de hacer los pasteles y yo cog&iacute; los cubiertos y los vasos para poner la mesa. En ese instante escuch&eacute; unos pasos que se acercaban:</p><p align="justify">- &iquest;C&oacute;mo va todo? &ndash; Pregunt&oacute; Juli&aacute;n.</p><p align="justify">- Bien &ndash; le respond&iacute; sin mirarle a la cara, me sent&iacute;a avergonzada.</p><p align="justify">- &iquest;Os ayudamos, quer&eacute;is que pongamos la mesa? &ndash; Se ofreci&oacute;.</p><p align="justify">- Bueno &ndash; le respond&iacute; pas&aacute;ndole los cubiertos y los dos vasos que ten&iacute;a en la mano. &acute;</p><p align="justify">&Eacute;l los cogi&oacute; y luego me dio un tierno y suave beso en los labios. Aquel gesto me extra&ntilde;&oacute;, sobre todo porque &uacute;ltimamente Juli&aacute;n era muy poco cari&ntilde;oso conmigo. Sali&oacute; de la cocina y entonces mir&eacute; a V&iacute;ctor, este me sonri&oacute; y me gui&ntilde;&oacute; un ojo.</p><p align="justify">El resto de la noche fue extra&ntilde;a en todos los sentidos, Juli&aacute;n se mostr&oacute; muy cari&ntilde;oso conmigo, al igual que Judith con V&iacute;ctor y as&iacute; lo constatamos ambos mientras est&aacute;bamos fregando platos y ellos ve&iacute;an la televisi&oacute;n. Hacia las doce de la noche mi amante cu&ntilde;ado y mi hermana se fueron y Juli&aacute;n y yo decidimos irnos a dormir. Aquella noche, Juli&aacute;n quiso hacerme el amor, pero yo no ten&iacute;a ganas as&iacute; que le dije que estaba muy cansada.</p><p align="justify">Desde entonces han pasado ya seis meses, seis meses de encuentros a escondidas, de momentos maravillosos, de hoteles perdidos y de promesas a largo plazo.</p><p align="justify">Y ahora camino por la avenida al encuentro de mi hermana, ayer la llam&eacute;, le dije que ten&iacute;a algo que contarle, algo muy importante; estoy decidida y no quiero guardar por m&aacute;s tiempo este secreto. Ella tambi&eacute;n me dijo que ten&iacute;a algo que contarme, lleva unos meses muy extra&ntilde;a e intuyo que algo le pasa.</p><p align="justify">Llego al caf&eacute; donde hemos quedado, me espera sentada en una de las mesas del fondo, me acerc&oacute; a ella y la saludo.</p><p align="justify">- &iexcl;Hola hermanita!</p><p align="justify">- &iexcl;Hola! &ndash; Me responde ella.</p><p align="justify">- &iquest;Qu&eacute; tal? &ndash; Le pregunto.</p><p align="justify">- Bien &ndash; responde ella &ndash; Quer&iacute;a decirte algo y&hellip; - empieza, en su voz noto que lo que quiere decirme es importante y no me va a gustar, me temo lo peor.</p><p align="justify">Pero de alg&uacute;n modo, yo estoy aqu&iacute; para eso, &iquest;no? Pienso; para dec&iacute;rselo, &iquest;Qu&eacute; puede ser peor si en realidad es lo que espero?</p><p align="justify">- Yo tambi&eacute;n quiero decirte algo &ndash; le digo.</p><p align="justify">- Espera, yo primero &ndash; a&ntilde;ade mirando hac&iacute;a la puerta y entonces le veo entrar, es mi marido con cara de circunstancias.</p><p align="justify">Me quedo petrificada al verle y empiezo a entender muchas cosas. Casi inmediatamente detr&aacute;s de &eacute;l entra V&iacute;ctor y al ver la cara de Judith adivino que no se lo esperaba.</p><p align="justify">Pero lo m&aacute;s curioso de todo es que ante tan extra&ntilde;a y rocambolesca situaci&oacute;n, Judith y yo nos echamos a re&iacute;r, quiz&aacute;s porque el destino nos hizo una mala jugada que hoy ambas hemos decidido enmendar.</p><p align="justify">Erotikakarenc (Autora TR de TR) <img src="https://erotikakarenc.blogia.com/upload/externo-3b820300359797899985d258d8bc191a.png" border="0" width="86" height="28" /></p>]]></description><pubDate>Sun, 09 Nov 2008 21:37:00 +0000</pubDate></item><item><title>Escapar</title><link>https://erotikakarenc.blogia.com/2008/082201-escapar.php</link><guid isPermaLink="true">https://erotikakarenc.blogia.com/2008/082201-escapar.php</guid><description><![CDATA[<p>Escapar, a veces uno tiene la necesidad de escapar. Escapar de alguien, dejarlo atr&aacute;s. Quiz&aacute;s sea alguien que nos ha hecho da&ntilde;o, alguien a quien hemos amado pero se hace dif&iacute;cil escapar, aunque sea lo que m&aacute;s deseamos en el mundo, su recuerdo llena nuestra mente y escapar se hace imposible y sentimos como si cuanto m&aacute;s escapamos, m&aacute;s cerca lo tengamos, m&aacute;s imposible se haga ese escape.</p><p>Pero de repente un d&iacute;a sin darnos cuenta casi, abrimos los ojos y &eacute;l ya no est&aacute;, hemos logrado escapar, salir del pozo en el que nos metimos por culpa de esa persona, y entonces empiezan las dudas &iquest;por qu&eacute; nos enamoramos de &eacute;l? &iquest;Vali&oacute; la pena hacerlo? Y te encuentras sola meditando sobre esas preguntas y una canci&oacute;n te recuerda que s&iacute;, te dice que nada fue un error y que si esa persona no te supo apreciar la culpa fu&eacute; de &eacute;l, el que sale perdiendo es &eacute;l, t&uacute; en cambio, has ganado, y has ganado mucho. Quiz&aacute;s gracias a &eacute;l ahora puedes apreciar mejor ese nuevo amor que ha llegado a tu vida, que te hacer ver las cosas de otro color y que te da mucho m&aacute;s de lo que jam&aacute;s so&ntilde;aste que nadie podr&iacute;a darte. Y piensas que escapar no fue tan dif&iacute;cil como parec&iacute;a al principi.</p>]]></description><pubDate>Fri, 22 Aug 2008 18:06:00 +0000</pubDate></item><item><title>Cristales rotos</title><link>https://erotikakarenc.blogia.com/2008/060301-cristales-rotos.php</link><guid isPermaLink="true">https://erotikakarenc.blogia.com/2008/060301-cristales-rotos.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify">El suelo est&aacute; lleno de cristales, rastros de la batalla que ella empez&oacute;. A&uacute;n me pregunt&oacute; porque lo hice, porqu&eacute; da&ntilde;&eacute; su coraz&oacute;n, porque fui tan vil que s&oacute;lo pude hacerle da&ntilde;o cuando ella es... es lo mejor de mi vida. Y ahora esta habitaci&oacute;n vac&iacute;a me parece un t&eacute;mpano helado sin ella, sin su olor, sin su ropa, sin sus pasos caminando y resonando sobre suelo. Y la cama es s&oacute;lo un nido vac&iacute;o, vac&iacute;o de ella, vac&iacute;o de sus gemidos, esos que me hac&iacute;an sentir el m&aacute;s dichoso de los hombres por tenerla s&oacute;lo para m&iacute;. Y ahora ella se ha ido, precisamente porque mancill&eacute; nuestro nido de amor cometiendo una locura, la mayor locura de mi vida. En el fondo me lo merezco, s&iacute;, s&oacute;lo yo soy el culpable de que ella haya salido huyendo de mi vida como un gato herido. S&eacute; que no deb&iacute; hacerlo, pero la debilidad humana es m&aacute;s fuerte que la raz&oacute;n, a veces.</p><p align="justify">Aquella noche, los ojos negros de aquella mujer me hechizaron, y como empujado por el deseo me acerqu&eacute; a ella, la invit&eacute; a una copa y despu&eacute;s de la primera vino la segunda y luego la tercera y al llegar a la cuarta ella me invit&oacute; a buscar un lugar m&aacute;s privado y yo me perd&iacute; en sus ojos negros. La invit&eacute; entonces a venir a mi casa, estaba s&oacute;lo y no pens&eacute; que Jennifer volviera aquella noche, esa fue mi mayor locura, mi peor error. Caminamos medio embriagados por el alcohol por las estrechas calles que llevaban a mi casa, llegamos a mi bloque y tras subir al ascensor, el primer beso estall&oacute; entre nosotros. Tras el beso, le siguieron las caricias y al llegar a mi piso ambos est&aacute;bamos ya medio desnudos. Ebrios de deseo entramos en el piso. Las prendas fueron cayendo al suelo una tras otra, mientras los besos y las caricias se suced&iacute;an y como pod&iacute;amos avanz&aacute;bamos hasta la habitaci&oacute;n. Ca&iacute;mos ya desnudos sobre la cama, mi sexo ard&iacute;a, el suyo quemaba, &eacute;ramos dos cuerpos sedientos de sexo. Sent&iacute; la humedad de su entrepierna cuando mi verga choco con su vulva, me introduje entre sus piernas, todo su cuerpo se estremeci&oacute; al sentir como rozaba sus labios y ya no pude parar, aunque algo dentro de m&iacute; me dec&iacute;a que aquello no estaba bien, ya s&oacute;lo pensaba en terminar, en derramarme en su interior, en dejar que mi deseo se desbocara sobre aquel hermoso cuerpo de mujer, a veces creo que era el diablo que vino a tentarme. Luego ella se coloc&oacute; sobre m&iacute; y cabalg&oacute; como una experta amazona, d&aacute;ndome el placer que yo deseaba, haci&eacute;ndome sentir su humedad y la m&iacute;a, su deseo y el m&iacute;o. Y as&iacute;, ambos calmamos el ansia que ten&iacute;amos por poseernos mutuamente, y estallamos casi al un&iacute;sono en un maravilloso orgasmo. Y fue justo despu&eacute;s, cuando nuestros cuerpos empezaban a calmarse tras el orgasmo cuando la vi. All&iacute;, plantada en la puerta estaba Jenny, mi dulce &aacute;ngel, observ&aacute;ndome con los ojos llenos de l&aacute;grimas y odio, de tristeza y asco y no se me ocurri&oacute; otra cosa que decir la tan socorrida frase de: "Jenny, esto no es lo que piensas" pero si lo era, claro que lo era, le hab&iacute;a enga&ntilde;ado con otra mujer, hab&iacute;a buscado sus besos y sus deseos en el cuerpo de otra mujer y hab&iacute;a mancillado nuestro nido.</p><p align="justify">Despu&eacute;s de eso, ya nada fue igual, tard&eacute; una semana en saber algo de ella y cuando la vi, le ped&iacute; perd&oacute;n, y no s&eacute; porque raz&oacute;n, supongo que por amor, ella me perdon&oacute;, pero ya nada fue igual; la traici&oacute;n estaba ah&iacute;, y sus miedos aumentaban d&iacute;a a d&iacute;a. Cada vez que nos am&aacute;bamos sobre nuestro nido de amor, una extra&ntilde;a mirada de dolor se dibujaba en sus ojos, hasta que hoy todo el dolor estall&oacute; entre sus manos. Grit&oacute;, me pregunt&oacute; porqu&eacute; y no supe que responderle, s&oacute;lo supe decirle que la amaba.</p><p align="justify">&iquest;Amor?, t&uacute; ni siquiera sabes lo que es el amor &ndash; me dijo simplemente ella. Y tras eso hizo la maleta y se march&oacute;.</p><p align="justify">Y ahora mi coraz&oacute;n llora por ella, sufre por ella porque s&eacute; que no va volver, que ya no hay vuelta atr&aacute;s y que la he perdido por una estupidez, por un deseo que quem&oacute; mi alma en una noche de locura.</p><p align="justify">&nbsp;</p><p align="justify">Erotikakarenc (Autora TR de TR) <img src="https://erotikakarenc.blogia.com/upload/externo-3b820300359797899985d258d8bc191a.png" border="0" width="86" height="28" />Texto de la licencia</p>]]></description><pubDate>Tue, 03 Jun 2008 09:36:00 +0000</pubDate></item><item><title>En sus ojos</title><link>https://erotikakarenc.blogia.com/2008/042301-en-sus-ojos.php</link><guid isPermaLink="true">https://erotikakarenc.blogia.com/2008/042301-en-sus-ojos.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify">El metro est&aacute; lleno de gente, no cabe ni un alfiler, a&uacute;n as&iacute; me aventuro a buscar un lugar donde sentarme pero no lo encuentro, as&iacute; que me quedo en pie en uno de los pasillos, mirando hac&iacute;a la ventana, cogida fuertemente a la barra de sujeci&oacute;n. El metro arranca y en pocos segundos entramos en el t&uacute;nel. La oscuridad, la gente, la gran ciudad sobre nosotros, el ruido del tren.... En menos de un minuto, llegamos a la siguiente estaci&oacute;n. El convoy se detiene y entonces te veo. Alto, moreno, ojos negros, guapo. Est&aacute;s sentado en el banco. Tus ojos se cruzan con los m&iacute;os y una corriente el&eacute;ctrica recorre mi cuerpo haci&eacute;ndome sentir que podr&iacute;a amarte eternamente. Y el deseo crece entre mis piernas, es un cosquilleo que me invade sin remedio y mi mente vuela a miles de kil&oacute;metros de all&iacute;, otro lugar, un lugar s&oacute;lo para nosotros dos.</p><p align="justify">Una cama, dos mesillas de noche y t&uacute; y yo, llenando ese espacio vital. Te acercas a m&iacute; y me tomas por la cintura. Tu mano acaricia mi mejilla suavemente y con lentitud, como si quisiera retener ese momento en tu memoria. Me miras a los ojos, los tuyo tienen un brillo especial y desde su negra oscuridad me cuentan que me deseas como nunca antes has deseado a nadie. Me besas, te beso, nuestros labios se unen en un beso largo, eterno. Beso de lenguas que se busca, de labios que se devoran, de humedades intensas que se juntas busc&aacute;ndose en este mar de placeres. Cuando nos separamos, te alejas unos cent&iacute;metros de m&iacute;, das unos pasos a mi alrededor, mientras yo me quedo quieta, esperando. Te sit&uacute;as detr&aacute;s de m&iacute; y vuelves a acercarte. Pegas tu cuerpo al m&iacute;o, besas mi nuca y desabrochas el vestido, bajando la cremallera con parsimonia. Me lo quitas, dej&aacute;ndolo caer al suelo. Rozas mi cuello con el env&eacute;s de tu mano y la dejas caer lentamente por entre mis pechos, hasta mi vientre. Todo mi cuerpo se eriza, tiemblo de placer. Apoyo mi cabeza en tu hombro y cierro los ojos para dejar que las sensaciones me llenen. Tu mano vuelve a ascender por mi cuerpo, resigue mi talle hasta mis senos, me desabrochas el sujetador, me lo quitas y lo dejas sobre la cama. Posas tus manos sobre mis pechos, los masajeas delicadamente, haci&eacute;ndome estremecer y me pego a ti, tratando de sentir tu virilidad pegada a mis nalgas. Te deseo y con cada caricia haces que el deseo crezca.</p><p align="justify">Me quitas las braguitas, dejando que desciendan lentamente por mis piernas, que yo abro, y cuando ya me las has quitado aprovechas, para meter tus dedos en mi sexo y acuciarlo suavemente. Una descarga de placer cruza todo mi cuerpo, estoy a mil y te deseo como nunca he deseado a nadie. Me haces recostar sobre la cama, abres mis piernas y acercas tu boca a mi sexo, lo lames, lo excitas, lo amas. Mientras todo mi cuerpo se contrae y estremece sintiendo esa dulce lengua que viaja desde mis labios vaginales a mi cl&iacute;toris y de mi cl&iacute;toris a mis labios vaginales; se introduce en mi vulva y lame sedienta, luego vuelve al cl&iacute;toris y lo chupetea con devoci&oacute;n.</p><p align="justify">Te pones en pie, y yo me siento sobre la cama. Te desabrocho el pantal&oacute;n y te lo quito, mientras t&uacute; te quitas la camisa. Te quito el slip, dejando libre tu sexo erecto, que me apunta directamente y parece llamarme deseoso de sentirme. Acerco mi boca a &eacute;l y lo beso, lo lamo, lo excito, lo amo. Acaricio el tronco con la mano, chupo el glande como si fuera un helado y disfruto de cada rinc&oacute;n de ese maravilloso manjar que tanto me gusta. Cuando ya est&aacute;s suficientemente excitado me tumbo sobre la cama y te invito a que me hagas tuya con s&oacute;lo una mirada. T&uacute; no lo dudas, te pones sobre m&iacute;, gu&iacute;as tu erecto sexo hac&iacute;a mi h&uacute;meda vagina y de un solo empuj&oacute;n me penetras, me haces sentirte dentro de m&iacute; y empiezas a moverte, lenta y cadenciosamente, empujando tus caderas hac&iacute;a m&iacute;, te amo y me amas y siento que podr&iacute;a amarte eternamente. Tu cuerpo y el m&iacute;o se aman, comp&aacute;s de pasi&oacute;n en una noche desesperada, baile de almas que se aman sobre una cama de deseo y placer. Poco a poco nuestro comp&aacute;s se ajusta, nos sentimos mutuamente, hasta que el placer empieza a recorrer nuestros cuerpos y estalla al un&iacute;sono en ambos.</p><p align="justify">Y entonces despierto, y tu sigues frente a m&iacute;, sentado en el banco de la estaci&oacute;n. Una chica que acaba de bajar del metro se acerca a ti, desv&iacute;as tu mirada de m&iacute; y la miras a ella. Te besa en los labios y el metro arranca. Te pierdo de vista y comprendo que nunca m&aacute;s volver&eacute; a verte&hellip;</p><p align="justify">Los d&iacute;as pasan y cada vez que paso por esa estaci&oacute;n observo detenidamente el and&eacute;n esperando encontrarte de nuevo, pero d&iacute;a tras d&iacute;as mis esperanzas se pierden en un mar de gente. Hace ya una semana que te vi por primera y &uacute;ltima vez y casi he perdido las esperanzas de volver a verte. Pero de repente, hoy en el viaje de regreso a casa&hellip;</p><p align="justify">El metro se detiene en la estaci&oacute;n, y te veo, est&aacute;s all&iacute;, de pie, esperando que las puertas se abran, s&oacute;lo unos cinco o seis metros nos separan y mi coraz&oacute;n empieza a latir a cien por hora. Te acercas a m&iacute; y mi coraz&oacute;n empieza a latir a cien por hora, estoy m&aacute;s nerviosa que un flan, tiemblo y&hellip; De repente tu mano roza la m&iacute;a al cogerte a la barra de sujeci&oacute;n, nos miramos, te sonr&iacute;o, me sonr&iacute;es pero bajo mi mirada al suelo, un tanto avergonzada. El tren arranca y al hacerlo, pierdo un poco el equilibrio cayendo sobre ti y empuj&aacute;ndote.</p><p align="justify">Lo siento &ndash; me disculp&oacute; inmediatamente.</p><p align="justify">No pasa nada &ndash; dices t&uacute;.</p><p align="justify">Pero extra&ntilde;amente nuestras manos se quedan unidas. El contacto de tu piel caliente con la m&iacute;a me hace temblar. Seguimos as&iacute;, cogidos de la mano el resto del camino y cuando llego a mi parada me suelto de tu mano y me dirijo hac&iacute;a la puerta, pero t&uacute; me sigues. Sin mirar, camino por la estaci&oacute;n, sabiendo que t&uacute; me sigues y sabiendo que t&uacute; sabes que yo s&eacute; que me sigues. Es un juego divertido. Salgo al exterior y justo enfrente de la parada de metro est&aacute; la empresa donde trabajo. Es un edificio de varias plantas y en cada una hay varios despachos. Entro y t&uacute; sigues detr&aacute;s de m&iacute;. Entro en el ascensor y t&uacute; entras conmigo y extra&ntilde;amente, nadie m&aacute;s entra detr&aacute;s de nosotros. Las puertas se cierran y nos quedamos solos.</p><p align="justify">&iquest;Por qu&eacute; me has seguido? &ndash; Te pregunto.</p><p align="justify">Porque me gustas &ndash; y sin m&aacute;s, me coges por la cintura y me acercas a ti y me besas.</p><p align="justify">No puedo creerme que este a punto de pasar lo que hace una semana era s&oacute;lo un sue&ntilde;o. As&iacute; como llevados por una pasi&oacute;n irrefrenable, tus manos acarician mi cuerpo, y las m&iacute;as el tuyo. Nuestros cuerpos est&aacute;n pegados, se desean con ansia. Me tienes atrapada entre tu cuerpo y la pared. Aprietas el bot&oacute;n de stop del ascensor. Sabemos que debe ser algo r&aacute;pido, pero no nos importa, llevamos una semana imaginando este momento. Por eso, me subes la falda hasta la cintura, mientras mis manos desabrochan la cremallera de tu pantal&oacute;n y buscan tu sexo erecto. Un beso sucede a otro y luego otro, nuestras bocas se comen literalmente la una a la otra. Tu mano aparta mis braguitas y busca mi vulva, la acaricias delicadamente comprobando que estoy a cien, dispuesta se recibirte cuando t&uacute; lo decides, luego diriges tus dedos a mi cl&iacute;toris y tambi&eacute;n lo acaricias, todo mi cuerpo se estremece. Entre tanto, yo he conseguido sacar tu verga de su refugio y la acaricio suavemente, arriba y abajo, haci&eacute;ndote estremecer y gemir de placer. Tambi&eacute;n yo gimo sintiendo tus dedos hurgando entre mis carnes h&uacute;medas de deseo, me estremezco y te deseo. Trat&oacute; de dirigir tu sexo al m&iacute;o y t&uacute; comprendes perfectamente lo que deseo. Me miras a los ojos, te incrustas entre mis piernas y diriges tu sexo hac&iacute;a el m&iacute;o. Me penetras, te abrazo, siento como entras completamente en m&iacute; y mientras nuestros ojos se miran fijamente empiezas a moverte, entrado y saliendo de m&iacute;, empujando despacio una y otra vez. Te siento, me sientes y nuestros cuerpos arden al un&iacute;sono en este fuego de pasi&oacute;n que nos ha invadido. Nada importa, nada nos preocupa, s&oacute;lo tu y yo y el placer de este momento, que poco a poco va dibujando la pasi&oacute;n entre nosotros. Nuestros movimientos se aceleran, el sonido de nuestros gemidos aumenta y se precipita hac&iacute;a "le petit mort". Siento como te vac&iacute;as en m&iacute; y tu sientes como las paredes de mi vagina estrujan tu pene, alcanzando ambos el &eacute;xtasis. Nuestros cuerpos se convulsionan al un&iacute;sono y cuando finalmente se calman, dejas que deposite mis pies en el suelo. Nos miramos de nuevo a los ojos, me besas, esta vez tiernamente. Nos separamos y arreglamos la ropa.</p><p align="justify">&iquest;A que piso tienes que ir? &ndash; me preguntas.</p><p align="justify">Al doce &iquest;volveremos a vernos? &ndash; te pregunto yo. Aprietas el bot&oacute;n del ascensor y este arranca.</p><p align="justify">S&iacute;, por supuesto. &iquest;A que hora sales?</p><p align="justify">A las siete &ndash; y entonces, no s&eacute; porqu&eacute; la imagen de aquella chica bes&aacute;ndote en la estaci&oacute;n reaparece en mi mente. -&iquest;Tienes novia? &ndash; te pregunt&oacute;.</p><p align="justify">No &ndash; respondes simplemente mientras el ascensor sube.</p><p align="justify">Entonces, la chica del otro d&iacute;a en la estaci&oacute;n &iquest;no es tu novia? - el ascensor se detiene y las puertas se abre. Me miras a los ojos y respondes:</p><p align="justify">No &ndash; r&iacute;es divertido &ndash; no, es mi hermana.</p><p align="justify">Entonces yo tambi&eacute;n r&iacute;o divertida al darme cuenta de la equivocaci&oacute;n. Salgo del ascensor y me quedo mir&aacute;ndote. Me lanzas un beso con la mano y me dices:</p><p align="justify">A las siete.</p><p align="justify">Ni siquiera s&eacute; tu nombre, pero que importa. S&eacute; que &eacute;l es ese hombre que esperaba, lo he visto en sus ojos y eso me basta.</p><p align="justify">&nbsp;</p><p align="justify">Erotikakarenc (Autora TR de TR). <img src="https://erotikakarenc.blogia.com/upload/externo-0213d7f04c52097109bfeb0cfcc68b49.png" border="0" width="86" height="28" /></p>]]></description><pubDate>Wed, 23 Apr 2008 22:48:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
